Teatro

Por Fer Blanco.

A veces hay que explicar lo obvio. Así nace “Vientre” en la búsqueda de indagar sobre el “rol” de la mujer, desenterrando sus cuerpos y sus luchas.

El recorrido comienza puertas afuera de La Carpintería, como en una procesión. Pieles pintadas de blanco, con rasgos acentuados en negro, detalles góticos y narices rojas. Vestimentas desgastadas en negro, como si fuera sucio o quemado, como en olvido, como un cadáver. Música suave, lenta, triste, tocada en vivo y llantos ruidosos. Poco a poco la procesión irá avanzando, se irá haciendo visible desde todas las perspectivas hasta entrar en escena.

Con un recurso similar al de “Tierra Partida” (obra de la misma compañía: Malvado Colibrí) hay dos personajes que irán guiando la acción. En esta oportunidad serán dos sepultureros que se toparon con la presencia de distintas mujeres latinoamericanas que buscan visibilizar su lucha.

Entre el clown, el juego, la música y la manipulación de objetos, irán llevando adelante la obra. Por momentos la hipótesis se volverá muy explícita y hasta pedagógica, pero “a veces hay que explicar lo obvio”, afirman. En otros momentos, las personalidades convocadas tendrán una fuerza tan grande que no podremos quitarles la vista de encima.

“Vientre” logra poner algunos temas en escena a través del juego y el humor, en un recorrido de “rigurosidad histórica” y si bien el hilo conductor puede quedar un poco caótico por momentos, ayudará a visibilizar, recordar y volver a traer a escena una lucha que nos atraviesa y nos convoca. Micaela Bastidas Puyuca, precursora de la independencia hispanoamericana. La rebelión de las putas, cuando trabajadoras sexuales de Puerto San Julián se negaron a tener sexo con los soldados que fusilaron a obreros durante la huelga de peones rurales en Santa Cruz: no se acostaban con asesinos. El “vientre” de la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, que reconoce la fuerza de las mujeres en busca de un bien común. “Somos hijas de Gabriela Mistral, de Alejandra Pizarnik, de nuestras madres,  de nuestras abuelas...”.

La música en vivo acompaña y lleva un clima de fiesta, de juego, de protesta, y de tristeza, logra un clima de intimidad en un espacio de muchos actores en escena y un teatro lleno con la totalidad de butacas ocupadas. Algunos sonidos juegan a desvelar algunos códigos, una tijera para teclear y un taco de zapato como latido del corazón, acompañan a una chica que se va desnudando en la superficie. Que grita, que sufre.

La luz genera momentos de fiesta con cadáveres danzantes en luz violeta, momentos de foco para llevar al frente voces de denuncia, para acentuar la acción, para iluminar haciendo foco en rincones, y así aprovechar distintos espacios escénicos.

“Vientre, el hueco de donde venimos” a través del humor, el clown y la música, busca desenterrar la lucha de mujeres latinoamericanas que buscan ver la luz. Busca abrir interrogantes y que el teatro sea un espacio de cuestionar lo dado, de curiosidad, de búsqueda y de lucha.

Domingos 20 hs.
La Carpintería (Jean Jeures 858, CABA).

Dirección: Marcos Arano.
Dirección Musical: Ian Shifres.
Elenco: Alejandro Jorge Dubal, Carolina Maldonado, Florencia Catenaccio, lala Buceviciene, Luciana Ramos, Luna Ventura, Manuel Oucinde, Manuela Bottale, Marcelo Sapoznik, paola Sanabria, Rocío Rodríguez Paz, Rodrigo Frascara, Victoria Pescara y Viviana Lastiri.
Músicos: Agustín Vanucci, Bruno Leichman, Eugenia Blanco, Franco López Lameiro, Gina Locatelli, Jazmín laurenza y Olivia Daiez.
Cantantes: Eugenia Encina y Liliana Isaguirre.
Dramaturgia: Marcos Arano y Gabriel Graves.
Diseño de luces: Alejandro Velazquez.
Vestuario: Jazmn Savignac.
Utilería: Ileana Vallejos.
Coreografía: Gabriela Goldberg.
Diseño de esqueletos: Paola Sanabria.
Máscaras: Andrea Picón y Nicolás Roura Picón.
Diseño de arte: Romina Salerno.
Prensa: Más Comunicación - Cecilia Dellatorre y Analía Cobas.
Asistencia de dirección: Julia Pinedo y Carolina Portnoy.
Producción ejecutiva: Viviana Lastrini.
Co-Producción: Fundación CYC Arte. Industrias Culturales.