Teatro

Por Fer Blanco.

Llegué a la Ex Biblioteca Nacional, aquella donde habitó Borges, por segunda vez. La primera vez convocada por mi curiosidad a través de un Open House, la segunda vez convocada por mi amor a las artes escénicas: estuve allí para ver “Laberintos” de Andrea Castelli en el marco de Museos en Danza.

Por Fer Blanco.

Un asesinato, un casi inspector, unos cuantos sospechosos, un piano y dos actores. Podría resumir así la historia pero es mucho más que eso. Conozcamos más sobre “Asesinato para dos”.

Por Fer Blanco.

“Ocaso” de Juan Ignacio González e Ignacio Torres es la historia de un momento particular, en un lugar particular. Un campo donde muere un niño a causa de los agrotóxicos. Pero también es una historia más general, de irregularidades que causan la muerte de quienes menos tienen, de vidas vacías y llenas de propiedades, de pérdidas que no tienen razón de ser y de juegos de poder.

 

Por Fer Blanco.

La obra comienza con el inicio del universo, desde lo más ínfimo hasta lo más amplio. El vacío del todo y lo infinito de la nada. Ser todo y nada a la vez. Hasta dar con un punto en el espacio: Ushuaia, el fin del mundo, en un momento particular: el encuentro de Blanca (Lorena Vega) y Aurora (Valeria Lois) en el velorio del papá de ésta última.

ANA MARÍA SETUVE PENSANDO A PESAR MÍO

Por Fer Blanco.

Una actriz sola en el escenario, se exhibe, se muestra, ante nuestra mirada que observa, que disfruta, que se detiene en detalles, pero también juzga. ¿Qué significa mostrarnos? ¿Por qué lo hacemos? ¿Cuál es el motor que nos lleva a querer compartir cierta intimidad ante el otro? Mostrar nuestros cuerpos perfectamente imperfectos, nuestras muecas, particularidades, virtudes y defectos, aquello que hacemos “a pesar nuestro”.

Por Fer Blanco.

“Acá no hay fantasmas” es la visita guiada del Cervantes, escrita y dirigida por Lisandro Rodrrìguez. Una visita pensada para grandes y chicos. Todo iniciará con diez regla básicas: 1. Nunca quedarse solo o sola. 2. Cualquier duda preguntarle a la o el guía. 3. No perder la calma en las zonas oscuras del edificio. 4. Esto es un lugar de trabajo: Mantener silencio y ser respetuoso/a con la historia del lugar. 5. No escupir. 6. No comer. 7. Mantener silenciado el teléfono celular hasta que la o el guía anuncien lo contrario. 8. Ser paciente y no ofenderse si no puede acceder a ciertos sectores del edificio. 9. Prohibido distraer y/o interrumpir en sus tarea a las y/o los trabajadoras/es del lugar. 10. No mirar a los ojos de la actriz fundadora del teatro María Guerrero y de su flamante esposo Fernando Díaz de Mendoza. Diez reglas que pueden servirnos para entrar en código, para adoptar hábitos en el consumo teatral desde el respeto y la disponibilidad en la recepción de un mensaje, como también sus mitos y rituales.

Los guías toman nuestros nombres, nos asignan un grupo y eligen algunos delegados, a quienes se les entrega una linterna y se asigna la misión de cuidarnos a todos sus compañeros. Nos movemos en grupo y con cuidado, podemos apreciar el detalle de los pisos, las paredes, las lámparas y el mobiliario. Los niños del grupo juegan con las linternas e investigan, como si estuvieran en medio de una misión especial y se animan a vivir la aventura. Más allá de una visita guiada, también es la forma de acercarse al teatro desde otro lugar, menos solemne, más participativo, menos pedagógico y más aventurero. Una forma de sentir ese espacio - tan imponente, tan español, tan colonial - más propio y cercano.

Aparecerán objetos perdidos en el espacio, vestuario, escenografìa, herramientas de mantenimiento, como si fueran recordados también por el teatro. Recorremos palcos y tomamos asiento en las butacas de las tres salas mientras conocemos un poco más de la historia del teatro que logró abrir María Guerrero. En el transcurso, ambos guías se ponen su vestuario de señora y nos cuentan que el teatro fue idea de una mujer, mientras el plano del teatro escrito a mano también informa que aunque el teatro fue fundado por una mujer, la escritura está a nombre de un hombre, su marido. Y agregan un dato interesante: en la sala María Guerrero en los últimos 10 años se estrenaron 40 obras, 37 dirigidas por hombres y 3 por mujeres; 39 escritas por hombres y 1 por mujeres. En las salas Caviglia y Luisa Vehil se estrenaron 80 obras, 61 escritas por hombres y 19 por mujeres...

“Acá no hay fantasmas” no es una visita guiada tradicional, no se hablará de estilo arquitectónico, ni se profundizará en historia, será una visita para investigar, para recorrer, para visitar un teatro con humor y respeto, hacerlo propio, cotidiano, un lugar para volver a visitar, porque nos recibe con las puertas abiertas.

Visitar un lugar es una forma de darle vida, entidad y existencia a algo, a alguien. Parte de nuestra cultura y de los lazos que establecemos. El teatro nos permite imaginar y desarrollar un pensamiento crítico. Siempre.

Sábados 11hs.
Teatro Nacional Argentino. Teatro Cervantes (Libertad 815, CABA).

Ficha Técnica
Autoría: Lisandro Rodríguez.
Intérpretes: Julián Lucero, Lisandro Rodríguez, Carmen Tagle y Fernando Tur.
Músicos: Fernando Tur y Diego Vainer.
Vestuario: Norberto Laino.
Iluminación: Matías Sendón.
Música original: Diego Vainer.
Asistencia de Direcciòn: Lucía Quintana.
Dirección: Lisandro Rodríguez.

Por Fer Blanco.

“En lo alto para siempre” mientras abajo todo se hunde, con la brisa de las alturas, la paz luego del caos, la euforia del recuerdo. Cerrar los ojos, respirar profundo y dejarse llevar por la ausencia, la angustia, eso que no podemos cambiar y que nos conecta con lo más íntimo de cada uno...

 

Por Fer Blanco.

Es época de estrenos en el Cervantes y le ha llegado el turno a los más chicos con “El hombre que perdió su sombra”, una versión libre y coreográfica de La maravillosa historia de Peter Schlemihl de Adelbert von Chamisso escrita y dirigida por Eleonora Comelli y Johanna Wilhelm, con la colaboración dramatúrgica de Isol Misenta.

Por Fernanda Blanco.

La cartelera porteña se toma un descanso, la casualidad me lleva a Nueva York y la curiosidad me invita a visitar espacios escénicos no convencionales, “off”, en el extranjero. Así es que luego de perderme en Manhattan y encontrarme corriendo por calles desoladas un primero de enero en una noche que ya estaba negra a las cinco de la tarde, logré hallar el Mc Kittrick Hotel y reservar un check-in para las 23:30 hs.