Teatro

Por Fer Blanco.

Un sillón roto, un cuadro torcido, libros de hojas amarillas tirados por todos lados, hojas sueltas, encuadernaciones destruidas y Claudia, igual de rota. Como si fuera la escena abandonada de un crimen, de lo que fue pero ya no es más...

Por Fer Blanco.

“Nunca actúes ni con perros, ni con chicos, ni con Charles Laughton”, dijo Hitchkook, y esta afirmación funciona como punto de partida de esta historia dirigida por Javier Daulte, estrenada en el Teatro Cervantes y ahora en escena en Espacio Callejón.

Por Fer Blanco.
Publicada en la web del Área de Comunicación y Artes Escénicas - artesescenicas.sociales.uba.ar

Escilia luminoso. Una mujer embarrada, autos, enredaderas, un espacio abandonado, apocalíptico, más barro y tripas. Estamos comenzando nuestro viaje por “Tiestes y Atreo”, la versión de Emilio García Wehbi de la tragedia griega de Séneca.

Por Fer Blanco.

Cuatro personajes que nos miran de frente, en un escenario despojado, con luces que los iluminan en su particularidad en un fondo oscuro y difuso. Un recuerdo. “Ex Antuan” es una obra de Federico León escrita en 1998 con una beca del Fondo Nacional de las Artes y ganadora del primer premio del concurso Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia. Pero el autor nunca la llevó a la escena y en esta oportunidad podemos verla en el Teatro PAYRO con la dirección de María Pía Molina Brescia.

Por Fer Blanco.

A veces hay que explicar lo obvio. Así nace “Vientre” en la búsqueda de indagar sobre el “rol” de la mujer, desenterrando sus cuerpos y sus luchas.

El recorrido comienza puertas afuera de La Carpintería, como en una procesión. Pieles pintadas de blanco, con rasgos acentuados en negro, detalles góticos y narices rojas. Vestimentas desgastadas en negro, como si fuera sucio o quemado, como en olvido, como un cadáver. Música suave, lenta, triste, tocada en vivo y llantos ruidosos. Poco a poco la procesión irá avanzando, se irá haciendo visible desde todas las perspectivas hasta entrar en escena.

Con un recurso similar al de “Tierra Partida” (obra de la misma compañía: Malvado Colibrí) hay dos personajes que irán guiando la acción. En esta oportunidad serán dos sepultureros que se toparon con la presencia de distintas mujeres latinoamericanas que buscan visibilizar su lucha.

Entre el clown, el juego, la música y la manipulación de objetos, irán llevando adelante la obra. Por momentos la hipótesis se volverá muy explícita y hasta pedagógica, pero “a veces hay que explicar lo obvio”, afirman. En otros momentos, las personalidades convocadas tendrán una fuerza tan grande que no podremos quitarles la vista de encima.

“Vientre” logra poner algunos temas en escena a través del juego y el humor, en un recorrido de “rigurosidad histórica” y si bien el hilo conductor puede quedar un poco caótico por momentos, ayudará a visibilizar, recordar y volver a traer a escena una lucha que nos atraviesa y nos convoca. Micaela Bastidas Puyuca, precursora de la independencia hispanoamericana. La rebelión de las putas, cuando trabajadoras sexuales de Puerto San Julián se negaron a tener sexo con los soldados que fusilaron a obreros durante la huelga de peones rurales en Santa Cruz: no se acostaban con asesinos. El “vientre” de la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, que reconoce la fuerza de las mujeres en busca de un bien común. “Somos hijas de Gabriela Mistral, de Alejandra Pizarnik, de nuestras madres,  de nuestras abuelas...”.

La música en vivo acompaña y lleva un clima de fiesta, de juego, de protesta, y de tristeza, logra un clima de intimidad en un espacio de muchos actores en escena y un teatro lleno con la totalidad de butacas ocupadas. Algunos sonidos juegan a desvelar algunos códigos, una tijera para teclear y un taco de zapato como latido del corazón, acompañan a una chica que se va desnudando en la superficie. Que grita, que sufre.

La luz genera momentos de fiesta con cadáveres danzantes en luz violeta, momentos de foco para llevar al frente voces de denuncia, para acentuar la acción, para iluminar haciendo foco en rincones, y así aprovechar distintos espacios escénicos.

“Vientre, el hueco de donde venimos” a través del humor, el clown y la música, busca desenterrar la lucha de mujeres latinoamericanas que buscan ver la luz. Busca abrir interrogantes y que el teatro sea un espacio de cuestionar lo dado, de curiosidad, de búsqueda y de lucha.

Domingos 20 hs.
La Carpintería (Jean Jeures 858, CABA).

Dirección: Marcos Arano.
Dirección Musical: Ian Shifres.
Elenco: Alejandro Jorge Dubal, Carolina Maldonado, Florencia Catenaccio, lala Buceviciene, Luciana Ramos, Luna Ventura, Manuel Oucinde, Manuela Bottale, Marcelo Sapoznik, paola Sanabria, Rocío Rodríguez Paz, Rodrigo Frascara, Victoria Pescara y Viviana Lastiri.
Músicos: Agustín Vanucci, Bruno Leichman, Eugenia Blanco, Franco López Lameiro, Gina Locatelli, Jazmín laurenza y Olivia Daiez.
Cantantes: Eugenia Encina y Liliana Isaguirre.
Dramaturgia: Marcos Arano y Gabriel Graves.
Diseño de luces: Alejandro Velazquez.
Vestuario: Jazmn Savignac.
Utilería: Ileana Vallejos.
Coreografía: Gabriela Goldberg.
Diseño de esqueletos: Paola Sanabria.
Máscaras: Andrea Picón y Nicolás Roura Picón.
Diseño de arte: Romina Salerno.
Prensa: Más Comunicación - Cecilia Dellatorre y Analía Cobas.
Asistencia de dirección: Julia Pinedo y Carolina Portnoy.
Producción ejecutiva: Viviana Lastrini.
Co-Producción: Fundación CYC Arte. Industrias Culturales.

 

Publicada en la web del Área de Comunicación y Artes Escénicas - artesescenicas.sociales.uba.ar

El hall de entrada del Teatro Regio está distinto, oscuro, con telas negras y agujeros, como si fueran telas de araña u ojos de murciélagos que nos miran desde arriba. Las luces son bajas y nos invade el humo. Estamos a punto de ver “Miedo” de Albert Pla, bajo la dirección de Pepe Miravete y con el diseño de arte del grupo Mondongo.

Había estado en el Teatro Cervantes y el éxito fue tal que resultaba difícil conseguir entradas, pero llegó una segunda oportunidad de la mano del Teatro Picadero y así pudimos ir a ver “Tarascones” de Gonzalo Demaría, bajo la dirección de Ciro Zorzoli.

Entramos al teatro y alguien pregunta “¿La silla que está tirada será parte de la escenografía o se la olvidaron así?”, es un living que podría ubicarse en Zona Norte, alfombras, paredes con empapelados, grandes jarrones, tazas de porcelana, botellas de caros licores y cartas sobre la mesa. Allí claramente no se merienda, “se toma el té”. Desde la escenografía empezamos a ver algo del exceso, mucho rosa viejo, algo de celeste, mucho color pastel, detalles, rincones, mobiliario y decoración. Algo como de otra época, de mostrar lo heredado, de guiarse por tradiciones y convenciones, de no poder comer tranquila un sanguchito de miga.

Al medio una puerta, donde empezamos a ver corridas hasta que se aparece nuestra primera interlocutora, que habla en verso y al público. Se ha cometido un crimen y la culpable es la empleada. Tardaremos un poco en conocer los hechos, pero finalmente daremos con lo sucedido: la empleada le pegó una patada a la perrita de la dueña de casa y aseguran que la mató. Se interrumpe el té y el juego de canasta, la dueña de casa termina en cama, las amigas toman campari para calmar los nervios y la empleada encerrada en su “cuchitril”.

El verso, el absurdo y el grotesco irán atravesando toda la obra, de principio a fin. Bajo el discurso de cuatro señoras “bien”. La interpretación de Susana Pampin, Paola Barrientos, Eugenia Guerty y Alejandra Flechner es divertida, detallista, inteligente, te impiden quitarles la vista de encima y te roban esas risas amargas en un relato cruel y verosímil. Sus ropas con hombreras (también en colores pastel), con cortes diagonales y cuadrados; sus peinados de estilo; y el maquillaje acentuado que permite incluso cambiarles las facciones de la cara; todo trabaja en conjunto con el absurdo y el grotesco, en personajes caricaturescos y te permiten entrar a su mundo desde que se inicia la función.

En el desarrollo de la obra se irán “poniendo las cartas sobre la mesa”, dando cuenta de las miserias de cada una, sus secretos, sus verdades, sus delitos y temores. El disparate de la construcción de los personajes, la historia y la escena, le da un humor negro que acompaña toda la acción. Pero que también se va mechando con la realidad y aparecen frases que nos hacen pensar si esto no es un dejavu, “estás despedida pero antes haceme un poco de té”.

El humor negro y el disparate nos permiten atravesar la cuestión de clase, la discriminación, la explotación y el maltrato. El texto, la escenografía, el vestuario, el maquillaje, las luces, los tiempos, los silencios, las actuaciones, todo trabaja en conjunto logrando el clima necesario para cada momento, bajo la dirección de Ciro Zorzoli.

 

Lunes, Jueves, Viernes, Sábado y Domingo 20:30 hs.
Teatro Picadero (Enrique Santos Discepolo 1857, CABA).

 

Ficha Técnica

Actúan: Paola Barrientos, Alejandra Flechner, Eugenia Guerty y Susana Pampin.
Dirección: Ciro Zorzoli
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Iluminación: Eli Sirlin
Vestuario: Magda Banach
Música: Marcelo Katz
Ilustración: Agustina Fillipini
Diseño Gráfico: Diego Heras
Foto: Alejandra López
Producciòn: Cooperativa Tarascones

El Teatro del Globo nos recibe con un estreno musical: “Hermanos de Sangre”, la historia de Mickey y Eddie, dos hermanos separados al nacer en la Inglaterra de 1950.